Amaef, también en Europa

En los últimos meses, AMAEF ha intensificado su actividad europea con un objetivo claro: contribuir a una protección más integrada, eficaz y cercana al ciudadano, y a una Europa del ahorro. El diálogo con las instituciones —Parlamento Europeo, Consejo, Comisión y EIOPA— ha sido constructivo, y ha puesto de relieve el papel que la bancaseguros puede desempeñar en el contexto de los desafíos que afrontamos.

Este impulso europeo no es coyuntural. Responde a una convicción de fondo: cuando banca y aseguradoras cooperan de manera transparente y bien regulada, los hogares y las empresas disponen de soluciones completas para gestionar sus riesgos y construir patrimonio.

La cooperación también se articula en clave europea, a través del rol protagonista de AMAEF en la Conferencia de Bancoaseguradores Europeos. La conferencia es un marco de cooperación que integra a los principales grupos bancoaseguradores de Europa y funciona ya a velocidad de crucero, con importantes contribuciones consensuadas en los principales temas que están abordando las instituciones europeas.

 

Un modelo que acerca el seguro a las personas

La primera fortaleza de la bancaseguros es su capilaridad. El contexto social y climático está presionando la capacidad aseguradora y en algunos mercados existen importantes brechas de protección. Las redes bancoaseguradoras permiten que el seguro se ofrezca en el momento y el canal adecuados: en la oficina, online, o en la interlocución de confianza del gestor. Esta proximidad reduce la brecha de protección, mejora la educación financiera y facilita que los ciudadanos entiendan el valor de asegurar su vida, su salud, su hogar o su negocio. En nuestras conversaciones en Bruselas y Frankfurt hemos insistido en algo sencillo y comprobable: la bancaseguros no “vende pólizas”, sino que integra soluciones de prevención y ahorro. Eso, al final, se traduce en más cobertura, mejor servicio y menos sorpresas. Nuestro enfoque es pragmático: más datos, mejor prevención y productos que incentiven comportamientos resilientes.

 

Ahorro a largo plazo y economía real

La segunda gran aportación del modelo es su capacidad para ordenar el ahorro de largo plazo. Europa necesita más inversión y, al mismo tiempo, los ciudadanos requieren instrumentos que combinen seguridad, liquidez razonable y unas características alineadas con sus objetivos vitales. La bancaseguros, apoyándose en marcos prudenciales robustos, conecta ambos mundos: transforma primas y aportaciones periódicas en flujos estables que la economía productiva puede utilizar. En este contexto, iniciativas como el PEPP y la Unión del Ahorro y la Inversión cobran sentido práctico cuando se integran en canales capaces de escalar su adopción y de traducir la regulación en productos comprensibles, transparentes y de bajo coste. Ése ha sido uno de los mensajes que AMAEF ha subrayado ante los colegisladores: hacer que las grandes ideas europeas lleguen de forma clara al cliente minorista.

 

Simplificar para proteger mejor

Una conclusión que emerge de la práctica dialogada con las instituciones es la necesidad de simplificar. El proceso Lamfalussy —con su cadena de legislación de nivel 1, 2 y 3— ha servido bien a Europa, pero su complejidad puede ralentizar la actualización normativa y generar asimetrías interpretativas. La bancaseguros, por su propia naturaleza transversal, sufre especialmente cuando la granularidad regulatoria se multiplica sin mejorar la protección del cliente. Nuestra propuesta es clara: mantener los altos estándares de solvencia y conducta, pero con un flujo regulatorio más coherente, previsible y proporcional. Eso implica reforzar el principio de “same activity, same risk, same rules”, acotar la proliferación de normas técnicas innecesarias y promover evaluaciones de impacto que midan la carga operativa real. Simplificar no es desregular; es enfocar mejor para proteger más y con menos costes de cumplimiento.

 

Colaboración público-privada y estabilidad prudencial

El avance en integración y simplificación debe apoyarse en un diálogo técnico permanente. AMAEF trabaja para que los ajustes prudenciales reconozcan el valor de la diversificación propia de la bancaseguros y, al mismo tiempo, no comprometan la solidez del sistema. Proporcionalidad, sensibilidad al riesgo real y estabilidad son los tres pilares que proponemos. Cuando el marco es estable y predecible, la industria puede planificar inversiones, innovar en productos y sostener precios justos para el consumidor.

 

Una agenda europea de impacto

La actividad de AMAEF en Europa ha sido intensa porque los retos lo son: transición demográfica, adaptación climática, productividad e inclusión financiera. La bancaseguros es una pieza que, bien encajada en la arquitectura europea, ayuda a abordarlos con soluciones tangibles. Nuestros mensajes han sido positivos y orientados a resultados: más protección accesible, más ahorro canalizado a largo plazo, mejor resiliencia y una regulación que proteja sin ahogar la innovación. El resultado de esta agenda se mide en hogares con cobertura adecuada, negocios que sobreviven a una contingencia y ahorros adecuadamente gestionados.

 

Construir sobre lo que funciona

Europa dispone de una base sólida: instituciones comprometidas, mercados profundos y una cultura de protección social que valora el seguro como instrumento de estabilidad. La bancaseguros ha demostrado que, cuando se integra con rigor y transparencia, acerca esa protección a más gente y convierte el ahorro en motor de progreso. El siguiente paso —más integración y una simplificación inteligente de la regulación— es una evolución natural de un sistema que busca ser más eficaz, más competitivo y, sobre todo, más útil para los ciudadanos.

Ésa es la brújula que guía el trabajo de AMAEF en Bruselas: colaborar para que Europa proteja mejor, ahorre mejor e invierta mejor. Porque cada avance regulatorio es, en última instancia, un avance en la vida real de las personas.

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