El nuevo presidente de AMAEF, Álvaro Urrutia, presenta esta “nueva etapa” como una continuidad del trabajo previo, pero con más diálogo y visión de futuro. Defiende que AMAEF debe seguir siendo una asociación constructiva y propositiva, que aporte valor al sector y a los ciudadanos, reforzando el papel de la bancaseguros como pilar de protección financiera.
A partir de ahí, señala cuatro grandes retos para la mediación:
Poner al cliente de verdad en el centro: no solo explicar productos, sino interpretar riesgos, anticiparse a necesidades y acompañar en decisiones complejas. Aquí subraya la ventaja de la bancaseguros por su capilaridad y conocimiento del cliente.
Tecnología e IA: la IA generativa obligará a repensar el valor del mediador. Servirá para eficiencia y personalización, y elevará la exigencia del cliente, pero no sustituye el acompañamiento humano ni la responsabilidad en momentos clave (por ejemplo, en un siniestro).
Cerrar la brecha de protección, sobre todo en vida-ahorro: insiste en el déficit estructural de ahorro a largo plazo en España y en que el vida-ahorro debe ayudar a complementar pensiones. Pide productos más simples, costes claros y un marco que incentive el ahorro privado.
Competir y cooperar: reconoce la convivencia estable de canales y propone menos “guerras” internas y más colaboración para hacer crecer el mercado, porque el “verdadero competidor” es la falta de protección.